No es que no te extrañe, no es que no te necesite, no es que no me duela, no es que no sienta tu ausencia, no es que no me importe la distancia, no es que sea fuerte, no es que no quiera escapar hasta tus labios, no es que me guste alejarme de ti, no es que no me sienta solo y perdido, no es que sea fuerte, no es el frío, no son mis palabras, me he convertido en un fantasma para creer que el tiempo siempre estará para los dos... no es nada de eso, es solo que te amo y difumino mis penas hasta que sea dueño de las partículas de nuestro universo, solo para llevarte a mi lado, solo para verte sonreír, por que es mi único propósito en mil años, en el infinito, en tu corazón, para detenernos un día... sin que el tiempo se mueva y nos deje amarnos, por fin.
